PREGUNTA:
En el versículo 3 de la sura An-Nur se prohíbe que las personas que han cometido adulterio se casen con quienes no lo han cometido, mientras que en el versículo 5 se señala: «Salvo aquellos que después de esto se arrepientan y se enmienden, pues Dios es perdonador y misericordioso». Se dice que este versículo no está relacionado con el delito y la pena de adulterio del versículo 3, sino con el delito de calumniar a una persona casta (mencionado entre estos dos versículos). Por esta razón, se afirma: «Una persona que comete adulterio no puede casarse con una persona casta aunque se arrepienta, porque el versículo 3 de la sura An-Nur lo prohíbe y el versículo 5 no tiene nada que ver con este tema». ¿Qué tan cierto es esto?
RESPUESTA:
La disposición del versículo 5 de la sura An-Nur concierne tanto a quien comete adulterio como a quien realiza una falsa acusación de adulterio. Esto se debe a que, sin importar cuál sea el pecado cometido, Dios perdona a las personas que se arrepienten, abandonan el mal camino y comienzan a realizar buenas obras. No solo perdona, sino que también concede su bondad y gracia (Az-Zumar, 39:53). Su gracia más importante consiste en transformar las malas acciones de esa persona en buenas obras (Al-Furqan, 25:68-70). Si alguien que ha cometido el delito de adulterio o de calumnia sobre el adulterio se arrepiente y se enmienda, se eleva a la condición de alguien que nunca ha cometido adulterio ni ha calumniado.



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