PREGUNTA:
En caso de realizarse un empaste, una corona o un puente en los dientes, ¿impide esto la ablución mayor (ghusl) según la escuela hanafí debido a que el agua no llega a la superficie del diente?
RESPUESTA:
Según la escuela hanafí, en caso de realizarse un empaste, una corona o un puente en los dientes, esto no supone ningún impedimento para la ablución mayor (ghusl). Estos nuevos dientes reemplazan a los dientes originales, por lo que lavarlos equivale a lavar los dientes originales. Esto se debe a que su presencia en la boca es una necesidad de salud, y tratar de retirarlos para la ablución mayor generaría dificultades.
Al realizar la ablución mayor (ghusl), es obligatorio (fard) lavar aquellas partes cuya lavadura no presente dificultades. El versículo coránico relativo a la ablución menor (wudu) y a la ablución mayor (ghusl) concluye así:
“… Dios no quiere imponerles ninguna dificultad, sino que quiere purificarlos y completar Su gracia sobre ustedes, para que así sean agradecidos.” (Al-Ma’ida, 5/6)
En el versículo 78 de la sura Al-Hayy también se proclama: “… Dios no ha impuesto ninguna dificultad para ustedes en la religión…”.
Por estas razones, en la jurisprudencia islámica (fiqh), las normas se modifican respecto a las situaciones que generan dificultades. Esto se vincula al principio rector que establece: “La dificultad se elimina”. Realizarse empastes, puentes, coronas, etc. en los dientes es necesario desde el punto de vista médico. Dado que retirarlos para lavar debajo de ellos al realizar la ablución mayor (ghusl) y luego volver a colocar el tratamiento ocasionaría enormes dificultades, ya no se tocan. Puesto que lavar la propia superficie de los mismos no presenta dificultad alguna, solo se lava su exterior. En los libros de jurisprudencia de la escuela hanafí se expresa claramente que no es obligatorio (fard) lavar las partes cuya lavadura resulte dificultosa durante la ablución mayor. (Véase Ibn Abidin, Radd al-Muhtar, 1307, Estambul, vol. I, p. 141 y ss.).


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